Afección de elementos privativos en la instalación de un ascensor

Afección de elementos privativos en la instalación de un ascensor

En el artículo de hoy hablamos de un aspecto bastante controvertido que surge cuando es necesaria la afección permanente de elementos privativos en la obra de instalación de un ascensor en una comunidad de propietarios que carece de este servicio.

Cuando una comunidad se plantea la posibilidad de instalar un ascensor, lo primero que se tiene que realizar es un estudio técnico previo en el que se contemplen las posibilidades que existen para su instalación en función de las características y tipología del edificio.

Hay que entender que la decisión de instalar un ascensor, se ampare en el art.10.1.b) o en el art.17.2 de la LPH, incluye la autorización de ocupación y modificación de los elementos comunes necesarios.

¿Qué ocurre si algún propietario resulta directamente afectado por la instalación del ascensor?

En primer lugar, se debe disponer del informe técnico que aconseje y justifique que para la realización de la obra pretendida debe utilizarse parte de un elemento privativo (por no ser posibles otras vías), determinándose así la necesidad de constituir una servidumbre para la creación de un servicio de interés general.

Si existen varias posibilidades para establecer la servidumbre, debe optarse por aquella que resulte menos gravosa para el afectado.

Cuando los afectados pudieran ser varios, se debe optar por el criterio del menor daño, es decir, hacerlo por aquella vivienda o local por donde se causen menos perjuicios.

Si la única ubicación posible del ascensor supusiese que se priva de funcionalidad o se hace inservible el elemento privativo, no se podrá constituir servidumbre alguna.

Una vez que el estudio técnico ha sido puesto a disposición de los comuneros para que dispongan de datos objetivos de la instalación que se pretende ejecutar, se procederá a realizar una Junta en la que se deberá someter a votación la adopción del acuerdo de instalación.

La adopción en Junta del acuerdo de instalación, supondrá una obligación que se impone al propietario del elemento privativo afectado «teniendo derecho a que la comunidad le resarza de los daños y perjuicios ocasionados.» (art.9.1.c. LPH)

¿Es necesario el consentimiento del propietario afectado por la instalación del ascensor?

Cuando para la realización de la obra es necesaria la afección permanente de un elemento que sea privativo, ni el art.10.1.b) ni el art.17.2 de la LPH, hacen ninguna referencia a que sea necesario su consentimiento.

Además, La Ley de Propiedad Horizontal en su art.9.1.c), establece que es obligación del propietario:

«consentir en su vivienda o local las reparaciones que exija el servicio del inmueble y permitir en él las servidumbres imprescindibles requeridas para la realización de obras, actuaciones o la creación de servicios comunes llevadas a cabo o acordadas conforme a lo establecido en la presente Ley..

Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal.

La doctrina que viene siguiendo el Tribunal Supremo en estos supuestos es que la instalación de un ascensor en un edificio que carece de él se considera de interés general, y se permite la constitución de una servidumbre para tal fin, incluso cuando suponga la ocupación de parte de un espacio privativo.

Para ello deben concurrir las mayorías exigidas legalmente para la adopción de tal acuerdo, sin que resulte preceptivo el consentimiento del copropietario directamente afectado.

También es condición que el gravamen impuesto no suponga una pérdida de habitabilidad y funcionalidad de su espacio privativo, así como el oportuno resarcimiento de daños y perjuicios.

¿Cuál podría ser el resarcimiento de los daños y perjuicios ocasionados?

Respecto a la indemnización como contraprestación a la obligación impuesta al propietario, en la jurisprudencia encontramos lo siguiente:

– Una indemnización a precio de mercado, según elementos privativos de iguales características y ubicados en la misma zona e idéntica localidad, correspondiente a la superficie en metros cuadrados invadida, según dictamen pericial, incluida la superficie de vuelo que se va a ocupar y calculada conforme al tiempo en que se proceda a la ejecución de las obras.

– Una indemnización dineraria para el supuesto de que, como consecuencia de la ejecución de las obras precisas, se causen daños al elemento privativo previa acreditación fehaciente de los mismos.

– Una cantidad a tanto alzado por el demérito experimentado por el elemento privativo como consecuencia de su menor superficie precisando que, a falta de acuerdo sobre dicha cantidad y siendo necesario acudir en ejecución de sentencia a la designación de un perito judicial para que determine la cuantía concreta, los gastos de todo tipo que se generen correrán a cargo de la comunidad de propietarios.

Además, una vez aprobada la instalación de un ascensor que implique la constitución de una servidumbre, se podría aprobar la exoneración del comunero afectado del pago de los gastos derivados de la instalación y su mantenimiento como compensación por todo ello.

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