Llegada del vehículo eléctrico

La llegada del vehículo eléctrico a las comunidades de propietarios

En el artículo de hoy hablaremos de las implicaciones de la llegada del vehículo eléctrico a las comunidades de propietarios.

Desde hace ya algunos años, la Unión Europea está promoviendo el uso de los vehículos eléctricos mediante la publicación de múltiples directivas reguladoras y la concesión de ayudas para fomentar la implantación de este tipo de vehículos y la creación de una red de estaciones de carga a nivel europeo.

Poco a poco, España está adaptando su normativa y sus infraestructuras a estas directivas europeas, al mismo tiempo que está incentivando el uso del vehículo eléctrico mediante ciertos beneficios fiscales y la concesión de ayudas, tanto a nivel estatal como autonómico.

Cada vez es mayor el número de particulares que están adquiriendo vehículos eléctricos, lo que está obligando a adaptar los garajes particulares y comunitarios para instalar puntos de carga.

¿Cómo puedo solicitar a mi comunidad de propietarios la instalación de un punto de recarga?

Es habitual que cuando un particular que reside en una Comunidad de Propietarios está pensando en adquirir un vehículo eléctrico, le surja la duda de como proceder para instalar un punto de recarga en el garaje comunitario.

La instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos está regulada en la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), en su artículo 17.5:

“La instalación de un punto de recarga de vehículos eléctricos para uso privado en el aparcamiento del edificio, siempre que éste se ubique en una plaza individual de garaje, solo requerirá la comunicación previa a la comunidad. El coste de dicha instalación y el consumo de electricidad correspondiente serán asumidos íntegramente por el o los interesados directos en la misma”.

Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal.

En principio, conforme a este artículo, la instalación de un punto de recarga en una plaza de garaje privativa, siempre que no afecte a un elemento común, es decir, que se ubique dentro de los limites de la plaza, que se realice la conexión a un contador privado, y que el interesado corra con todos los gastos de dicha instalación, no requerirá de la aprobación en una junta de propietarios.

Sería suficiente con realizar una comunicación por escrito a la junta directiva de la comunidad en la que se traslade la intención de realizar dicha instalación, se identifique la plaza de garaje, los datos del interesado, y que incluya la fecha de la notificación y la firma.

Lo más aconsejable sería que al mismo tiempo que se realiza la comunicación, se presente el proyecto o memoria técnica de la instalación que queremos realizar, y de esta forma poder consensuar con la comunidad las características y necesidades presentes y futuras para este tipo de instalaciones.

La Guía Técnica de aplicación de la ITC-BT 52 recomienda que:

«En edificios existentes que carezcan de instalaciones para recarga de vehículos, cuando sea necesario realizar las instalaciones para la recarga del primer vehículo, se recomienda que el o los vecinos propietarios de los vehículos a recargar y la propia comunidad de vecinos lleguen a un acuerdo en relación al esquema o esquemas de conexión a implementar en el edificio, sin que la decisión individual de una de las dos partes afecte a la otra, puesto que cada una debería asumir los costes correspondientes a la modificación o construcción de las instalaciones de las que sea titular».

Guía Técnica de aplicación de la ITC-BT 52

No hay que olvidar que la instalación deberá realizarse conforme al Reglamento electrotécnico de baja tensión (REBT), y no puede causar daños a las instalaciones o elementos comunes del edificio, ni generar perjuicio a otros propietarios.

¿Puede requerirse la aprobación en junta?

Hay que tener en cuenta que en bastantes casos nos encontrarnos con situaciones en las que para realizar la instalación sí se requiere la afección de un elemento común, por lo que sí sería necesario llevar el tema a la Junta General de propietarios.

Por ejemplo, cuando se necesita conectar la nueva instalación al contador comunitario o se requiere reformar alguna estancia o instalación comunitaria existente.

Al entender que se trata de nuevas instalaciones o mejoras no requeridas para la adecuada conservación, habitabilidad, seguridad y accesibilidad del inmueble, sería de aplicación el art. 17.4 de la LPH, por lo que su aprobación requerirá de una mayoría de 3/5 del total de propietarios y cuotas.

Para evitar futuros problemas y unificar criterios a la hora de afrontar estas instalaciones, las comunidades de propietarios tienen la posibilidad de anticiparse y aprobar por doble mayoría unas normas de régimen interno a este respecto (acordar la disposición de las conducciones del cableado, la ubicación de nuevos contadores si estos fuesen necesarios…).

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