Puntos de recarga de vehículos eléctricos

Los puntos de recarga para vehículos eléctricos

En el artículo de hoy hablamos de la instalación de los puntos de recarga para vehículos eléctricos en los garajes de las comunidades de propietarios.

Por lo general, los edificios no están adaptados para los puntos de recarga de vehículos eléctricos, salvo que hayan sido construidos a partir de junio de 2015, fecha de entrada en vigor de la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) BT 52 «Instalaciones con fines especiales. Infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos», en cuyo caso si que deberán de disponer de una preinstalación para facilitar este tipo de instalaciones.

Además, actualmente está en trámite una modificación del Código Técnico de la Edificación (CTE) para adaptarlo a la Directiva Europea (UE) 2018/844, que introducirá una serie de dotaciones mínimas para la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos tanto en edificios nuevos como en edificios existentes en los que se hagan reformas de importancia.

¿Cómo puede ser la instalación?

La (ITC) BT 52 define una serie de esquemas de conexión para la instalación de los puntos de recarga, entre las que los usuarios deberán elegir en función de la infraestructura de la que se disponga, el número de puntos previstos y todos aquellos condicionantes particulares que sean de consideración.

A grandes rasgos, podemos encontrarnos con dos tipos de esquemas:

Esquemas colectivos (esquemas 1a, 1b, 1c y 4b)

En estos casos, partiendo de la línea general, se utilizarán cajas de derivación de las que partirán las derivaciones que alimentan a cada estación de recarga, utilizándose contadores secundarios para la determinación de los consumos individuales.

El titular del contador principal y del contrato de energía es la comunidad, y dado que las compañías distribuidoras se encargarán solo de la lectura del contador principal, será la comunidad la que se tendrá que encargar de la lectura de los contadores secundarios y la correspondiente facturación individual.

Esquemas individuales (esquema 2, 3a y 3b)

En estos casos, la instalación irá conectada directamente a un contador y suministro individual del vecino, que puede ser el de la vivienda o uno nuevo, siendo él el titular del contrato del suministro.

En función del tipo de esquema elegido para la instalación, puede ser necesaria su aprobación en una junta de propietarios o ser suficiente con una comunicación fehaciente, tal como comentamos en el artículo «La llegada del vehículo eléctrico a las comunidades de propietarios«

En cualquier caso, la instalación debe ser realizada por un instalador cualificado y cumplir con el Reglamento electrotécnico de baja tensión (REBT), de forma que cumpla con todos los requisitos legales y de seguridad (boletines de instalación, mantenimiento de las condiciones de desclasificación…), evitando así también posibles reclamaciones de subsanación de defectos en futuras inspecciones del garaje.

Posibles problemas con el aumento de estas instalaciones en una comunidad

En los casos en que la instalación de los puntos de recarga esté incluida dentro del supuesto del art.17.5 de la LPH y no sea necesaria su aprobación en junta, si la instalación no esta consensuada entre el/los interesado/s y la comunidad, podemos encontrar situaciones poco deseables en los garajes comunitarios tales como:

– Que haya multitud de cables de diversos tipos colocados anárquicamente por todo el garaje.

– Que los sistemas de conducción de cableado, en caso de existir, estén llenos y no admitan nuevas instalaciones.

– Que la instalación no se haya realizado conforme a normativa, pudiendo ocasionar problemas de seguridad, averías y sobrecargas.

– Que afecte a zonas de uso privativo, es decir, a plazas de otros propietarios.

Además, con los primeros puntos de recarga no debería haber problema de suministro pero, al sobrepasar un número determinado de instalaciones nuevas, se puede llegar a la situación de que la acometida existente sea de sección insuficiente, lo que provocará que salten los automáticos correspondientes dejando sin energía parte o la totalidad del garaje.

Al irse incrementando los puntos de recarga, es posible que sea necesario un aumento de sección de la acometida del garaje con las consiguientes obras y un aumento de la potencia contratada.

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La inspección de las instalaciones eléctricas.