mantenimiento de las instalaciones contra incendios

Mantenimiento de las instalaciones contra incendios

En el artículo de hoy vamos a hablar del mantenimiento de las instalaciones contra incendios en las comunidades de propietarios.

En diciembre de 2017 entró en vigor el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI), y en su anexo II aparecen unas tablas en las que se recogen las operaciones de mantenimiento a las que deben someterse estas instalaciones.

¿Cuándo es obligatorio disponer de un sistema de protección contra incendios en una comunidad?

No todas las comunidades de propietarios disponen de sistemas de protección contra incendios, ya que hasta 1996, año en que se aprobó la Norma Básica de Edificación de Condiciones de protección contra incendios en los edificios (NBE-CPI 96), no era obligatoria su instalación.

Por lo tanto, todos los edificios posteriores a 1996 deberán disponer de sistemas de protección contra incendios.

Sin embargo, aquellos edificios anteriores a 1996 no tendrían obligación de disponer de estos sistemas, salvo que hayan realizado una modificación sustancial posterior a esta fecha, como puede ser la instalación de un ascensor, la reforma de la escalera o cualquier obra importante, en cuyo caso ya sí resultaría obligatorio.

¿Qué mantenimiento se tiene que realizar a los sistemas contra incendios de una comunidad?

El anexo II del reglamento contiene tres tablas en las que se especifican los distintos programas de mantenimiento obligatorio en función de su periodicidad, de la complejidad de la actuación a realizar y del equipo del que se trate.

1- Tabla I – Programa de mantenimiento trimestral y semestral.

2- Tabla II – Programa de mantenimiento anual y quinquenal.

3- Tabla III -Programa de mantenimiento de los sistemas de señalización luminiscente. Se trata de un mantenimiento anual.

En el caso de los extintores, que son las instalaciones más comunes en los edificios, deberán someterse a un programa de mantenimiento cada tres meses, cada año y cada cinco años.

El mantenimiento que se les realiza cada cinco años consiste en el retimbrado del extintor, que es una prueba de presión hidráulica, por lo que la empresa mantenedora deberá retirar el extintor y llevarlo a sus instalaciones para realizarla.

También son muy comunes en los edificios las BIE (bocas de incendio equipadas), y al igual que los extintores deberán someterse a un programa de mantenimiento cada tres meses, cada año y cada cinco años.

Si el edifico dispone de alguna otra instalación de protección contra incendios (sistema de detección y alarma de incendios, sistemas de abastecimiento de agua contra incendios,…) deberán, a su vez, someterse a los programas de mantenimiento que se indican en estas tablas.

¿Cómo se registran las operaciones de mantenimiento de las instalaciones contra incendios?

Todas las operaciones de mantenimiento que se realicen deben quedar justificadas mediante la cumplimentación de las correspondientes actas, en las que se reflejarán las operaciones y comprobaciones efectuadas, el resultado de las verificaciones y pruebas, y la sustitución de elementos defectuosos en caso de que se haya realizado.

El contenido de estas actas responderá a los mínimos obligatorios recogidos en el RIPCI complementados con las correspondientes normas UNE que le sean de aplicación a cada equipo.

Estas actas deben estar firmadas por la persona que realizó la revisión y se deben guardar al menos durante 5 años, estando a disposición de los servicios de inspección de la Comunidad Autónoma correspondiente.

¿Quién puede realizar estos mantenimientos de las instalaciones contra incendios?

Las operaciones de las tablas I y III las puede realizar una empresa homologada, o bien el propio usuario o titular de la instalación (sin necesidad de habilitarse).

Sin embargo, las operaciones de la tabla II, que son las revisiones anuales y quinquenales, solo las podrá realizar personal de la empresa mantenedora homologada que tenga contratada la comunidad.

En algunas ocasiones, por reducir costes en la comunidad, solo se contratan con la empresa mantenedora homologada las revisiones anuales y quinquenales, asumiendo los propios usuarios la realización de las revisiones trimestrales.

En estas situaciones, hay que tener claro que estas revisiones trimestrales son obligatorias y tienen que quedar documentadas con el correspondiente acta de revisión firmado por quien las realiza, con la responsabilidad que esto conlleva.

¿Qué «vida útil» se fija para los equipos de protección contra incendios?

Este reglamento (RIPCI) introduce como novedad la fijación de una «vida útil» máxima para algunos dispositivos contra incendios: detectores de incendios, mangueras contra incendios en B.I.E. y señales fotoluminiscentes.

La vida útil de estos equipos será la que establezca el fabricante de los mismos, transcurrida la cual se procederá a su sustitución. En el caso de que el fabricante no establezca una vida útil, esta se considerará de 20 años para mangueras contra incendios en B.I.E. y de 10 años para detectores de incendios y señales fotoluminiscentes.

Esta medida no es retroactiva y sólo afecta a los equipos que sean instalados a partir de la entrada en vigor del reglamento (12/12/2017).

En todo caso, se recomienda que los equipos ya instalados con anterioridad sean sustituidos por razones de mal funcionamiento, mal estado de conservación o por no ofrecer garantías de un funcionamiento fiable.

Para los extintores se establece que a partir de la fecha de timbrado podrán realizarse hasta tres retimbrados, por lo que se deberán cambiar cada 20 años.

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La inspección de las instalaciones contra incendios